Federación Anarquista de Rosario: EL ÚNICO CAMINO POSIBLE: CONSTRUIR RESISTENCIA ORGANIZADA

Posición enero 2024

 Como hace muchos
años no ocurría, este enero no hubo tregua, sino que llegó en un contexto de convulsión e importante
preocupación con las medidas impulsadas por el
gobierno de Javier Milei y lo que traerán en los próximos meses. El shock fue tremendo, incluso superando los análisis
previos de lo que traería este gobierno. El impacto
en el cotidiano de nuestras vidas es contundente, y eso que todavía no han sido puestas en marcha las medidas más duras.

Los últimos
meses del año pasado adelantamos algunas cuestiones centrales que pondría
en marcha este gobierno. Sin embargo, la realidad superó lo anticipado.
Con el DNU y el paquete de leyes
presentado en el Congreso, el gobierno busca modificar relaciones de fuerza sostenidas desde hace largo tiempo y dar de
forma rápida y efectiva un cambio de rumbo.

Hoy, a poco más
de un mes de que Javier Milei junto a su equipo y sus socios (macristas y menemistas) llegaran al
poder, podemos sacar algunas conclusiones que,
aunque provisorias, pueden servir para orientar nuestro
análisis.

  Milei y su equipo buscan
pisar el acelerador: medidas como el DNU y la ley ómnibus
apuntan
a un cambio grueso en las
reglas del juego en infinidad de sectores y
aspectos.
Una forma de manejarse disruptiva con la política reciente Argentina, dónde
el ajuste y la crisis constante y
paulatina nos iba acostumbrando al empeoramiento de
las condiciones. Incluso distinto al gobierno de Mauricio Macri,
donde se buscó hacer
reformas, pero
más puntuales y progresivas. Es un contexto, el actual, donde es difícil
encontrar una persona que no se vea
afectada directamente por las medidas del
gobierno.

  Como adelantamos en análisis anteriores, efectivamente parecería que la
alianza con el sector dominado por
Mauricio Macri del Pro le dio suficiente estructura para seguir apostando a ganar. Y también es posible
que el propio Macri esté ejecutando un proyecto
que incluso supera a Milei, tejiendo su propia estrategia desde la sombra, pero con mucha
gravitación política.

  Un punto clave, necesario de remarcar porque establece un cambio con la
retórica de los últimos
cuarenta años, es un abierto
desprecio por la legalidad y la Constitución, así como una constante búsqueda
de mayor autonomía
del ejecutivo.

  Otro dato interesante es la sorpresa y el interés internacional que la
elección y las medidas de gobierno de Milei
despiertan. Desde el arco político presente en su asunción, hasta los constantes cruces en redes sociales, la
Argentina se constituye en un experimento a observar por el resto del planeta.

  
Aparente despreocupación o
minimización por parte del gobierno de los efectos inmediatos de la crisis. Evidentemente,
la lectura que hacen es que cuentan con el suficiente
apoyo para que no se den explosiones o rebeliones populares de magnitud, más allá de las protestas organizadas que
Bullrich y su ministerio buscan controlar con
su protocolo represivo y persecutorio. Sin embargo, vale señalar que la política
de subir el monto de la miseria
que implica la asignación universal
por hijo y la continuidad de los planes sociales marcan que también hay una lectura de qué sectores
pueden desbordar más de lo deseado. Mientras
tanto, más allá de la estrepitosa
pérdida de poder adquisitivo general, tanto jubilados como trabajadores, formales
e informales son los principales afectados.

  El gobierno nacional y los gobiernos provinciales alineados marcan al
sector público como chivo expiatorio. Desde la asunción, en
este sector se están sufriendo los mayores
efectos y, en contrapartida, también es uno de los más dinámicos y presentes en luchas sectoriales y generales.

  No sorprende que el gobierno sostenga la continuidad de la política
crediticia con el FMI, pero que las promesas
de campaña sin embargo se conviertan en estrategia 
de aumento de los
impuestos como vía principal del ajuste fiscal. El aumento de las
retenciones, la intención de restaurar
el impuesto a las ganancias y el aumento
general de los impuestos
y servicios marca esto.

-Por último, también como anticipamos, la contracara de ese
desenfrenado ajuste y
quita de derechos es el crecimiento de la estrategia represiva, enfocada principalmente en los sectores organizados
con el protocolo circense para implementar

en las veredas de Capital
Federal y la persecución penal y económica
a organizaciones y sus representantes.

Frente a estos
atropellos, creemos que es importante analizar los caminos posibles de respuesta
que se vienen esbozando durante
este último mes y medio desde la asunción
de Javier Milei a la presidencia y de cara al Paro Nacional del 24 de enero:

      
El camino judicial puesto
en marcha rápidamente y desde varios
sectores
. Los
amparos fueron impulsados para poner un freno a puntos específicos de lo establecido en el DNU del pasado
diciembre y que entró en vigencia el 29/12 último. Entre ellos se destacan los orientados a los puntos
laborales, por la CGT
y la CTA, pero siendo mucho más amplios, llegando a que hoy en día el 70% del mega DNU esté judicializado.
Puntos sobre la reforma del Estado, trabajo, comercio
exterior, bioeconomía, aerocomercial, justicia, salud, comunicación, deportes y turismo se
encuentran en diferente estado dentro del camino judicial.

      
La vía parlamentaria. Las sesiones
extraordinarias que comenzaron a funcionar este mes
con la finalidad de tratar la denominada Ley Ómnibus permiten una tribuna tanto para oficialismo como para oposición
para exponer sus posiciones sobre
estas medidas. Más allá de lo que ocurre en el recinto, la democracia representativa brinda las reglas del juego para la delegación extrema y la apuesta del “electorado” en hacer que sus “representantes” defiendan sus intereses. En lo concreto,
en líneas generales es un tire y afloje donde lo más disruptivo fue la actitud del gobierno de
apostar al todo o nada, es decir, a
que la ley sea aprobada en su totalidad. Esto parecería estar relativizándose, creemos desde nuestra
perspectiva, más vinculado al efecto del repudio
y las posiciones tomadas fuera de la legislatura.

      
Camino
de oposición partidaria y de referentes
, medios de
comunicación y “ciudadanos”
indignados en redes sociales. En este punto señalamos de forma general
un número diverso de manifestaciones de rechazo a
las medidas impulsadas por el
gobierno de Milei. Por un lado, el repudio en redes sociales, campañas de recolección de firmas (también
virtuales), difusión de datos para debate
con lo propuesto por el gobierno son moneda corriente, impulsado tanto desde
sectores militantes del progresismo, que siguen la misma
dinámica desde el periodo electoral
de 2023 como por sectores que se encuentran ahora muy afectados en sus condiciones específicas por el paquete de
medidas. Por otro lado, encontramos expresiones en los medios de
diferentes sectores políticos,
siempre en términos personalistas y de debate, aquí cabe destacar la tibieza e incluso deliberado silencio de
sectores del gobierno saliente y la oposición
inmóvil del kirchnerismo y massismo, que salió a tildar la medida de Paro General convocado por la CGT como
desmedida. En este punto, creemos que
casi la totalidad de las intervenciones se inscriben dentro de la disputa electoralista y en el juego de la representación, buscando referenciar personalidades más que tener un efecto
significativo en la realidad.

      
Camino
de organización y lucha en resistencia
desde sectores
populares, sindicales, etc: la vía de
la acción directa como estrategia para resistir y enfrentar las medidas impulsadas. Aquí podemos mencionar
las iniciativas convocadas por
sectores particularmente afectados, tanto en lo que son luchas en la calle como también
en la conformación de instancias de reunión, asambleas
y organización en general.
Por ejemplo, las acciones impulsadas por
inquilinos, jubilados, en defensa de la cultura y de la ciencia, solo por nombrar
algunas. Por otro lado, importantes sectores de organizaciones sociales, piqueteras y territoriales han sido exponentes de constante movilización durante este mes y medio. A
esto vale agregar el sindicalismo, en diferentes
expresiones, regionales o nacionales, donde se han desarrollado luchas particularmente intensas.
Especialmente la movilización del 27 de diciembre a la justicia
impulsada por la CGT y el próximo paro general del 24 de enero. Esa herramienta, el paro
general a nivel nacional, convocado por CGT
y CTAs entendemos es desequilibrante e indispensable en este contexto. Que durante 5 años no se haya convocado a un paro sin dudas también explica en parte que estemos en esta
situación, sin embargo, no quita la importancia y relevancia de participar y desbordar la medida.

 

¿Son estos
caminos contrapuestos? No necesariamente. Sin duda, la gravedad de los acontecimientos, las urgencias que
apremian, justifican la articulación de diversas vías de acción y en ese sentido saludamos todas las iniciativas que
de alguna manera aportan a hacerle
frente. Sin embargo, es necesario considerar dos cosas: por un lado, que estrategias aportarán a mediano-largo plazo a construir resistencia que se oriente al fortalecimiento del pueblo y la construcción de poder popular,
y cuales a la continuidad del juego democrático
representativo y sus reglas que hasta aquí nos han traído. Y por otro, cuál es la potencialidad de acciones
aisladas, frente a una marea de medidas
que justamente ataca particularmente tantos sectores y cuánto más podría lograrse
aunando la lucha en pos de la unidad.

Es así que, desde
el anarquismo, con nuestra fuerte convicción de que el Estado y el Capitalismo van de la mano, que de las
instituciones del sistema solamente podemos esperar
la prolongación de las condiciones actuales, expresamos que es momento de organizar al máximo las fuerzas populares
y colaborar a la unidad para enfrentar la avanzada
ultra-liberal desde la lucha en la calle. Solamente con acción directa, con la posibilidad de que nuestro pueblo ejercite
sus capacidades de decisión y recupere su protagonismo
lograremos poner freno a estas medidas y las que vendrán. No es momento de sectarismo sino de la más
amplia unidad. En ese sentido, saludamos el plan
de lucha impulsado por las centrales sindicales y creemos que es un paso en el camino correcto. Por eso, consideramos que
el lugar de las y los anarquistas en esta coyuntura
es participando y promoviendo estas medidas, en el mayor arco de unidad posible y desbordando desde abajo todo
intento de tregua al ajuste, al hambre, la desocupación, la pobreza y desigualdad.

Federación
Anarquista de Rosario,
enero 2024.


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