LIZA – Texto fundacional – Liza Plataforma Anarquista de Madrid

LIZA – Texto fundacional – Liza Plataforma Anarquista de Madrid

Liza es una plataforma revolucionaria de socialistas anarquistas.

Socialistas en su acepción más radical. Aspiramos a un mundo nuevo que solo será posible tras la superacióntotal del capitalismo, en la que las relaciones sociales se basen en la igualdad, la libertad, la autogestión, la cooperación y el internacionalismo.

Revolucionarios porque nuestros objetivos atentan contra los intereses de los privilegiados y poderosos, que siempre han ejercido una resistencia y represión brutal contra cualquier iniciativa emancipadora e igualitaria.Esto implica que nuestra actividad está inscrita en un conflicto constante que se expresará de diferentes formas dependiendo de la coyuntura presente, pero que siempre debe tener como horizonte un proceso revolucionario que sea la puerta a ese mundo nuevo.

Anarquistas porque aspiramos a la disolución total de las relaciones de dominio. Creemos que la consolidación de este objetivo requiere una coherencia estratégica entre nuestros fines y principios con nuestros medios. No rendimos el término libertario contra aquellas propuestas individualistas, egoístas y voraces, ya que entendemos que cualquier política que no es social es antisocial y enemiga de los intereses realmente emancipadores que serán solo posibles cuando todo sea de todos.

Plataformistas porque abogamos por la construcción de una organización estable y consciente, un espacio de unión desde el que podamos construir la conciencia necesaria para orientar nuestra lucha.

Nuestra estrategia

Creemos que la posibilidad de llevar a cabo una pugna que logre traspasar los límites del sistema capitalista y establecer las condiciones para una organización social radicalmente diferente, basada en la igualdad y la libertad, requiere de un análisis constante del que extraigamos una orientación a nuestra acción política.

Apostamos por la formación de una organización estable, basada en la unidad política y de acción , ya que creemos firmemente que esta es la única forma de superar los obstáculos y de cambiar la relación de fuerzas.

Apostamos por una estrategia de militancia dual , lo que implica la participación política y activa en dos niveles, desde una plataforma específicamente anarquista nos organizarnos para intervenir en los movimientos de masas.

El entorno especifico, es decir, la plataforma anarquista, pretende ayudar en la construcción de un anarquismo social y político revolucionario fuerte. Para ello es necesario generar un espacio de formación y recuperación de conocimiento, de debate y discusión, de análisis y proyección. Además, requiere de la construcción de lazos con otras formaciones afines, que permitan un crecimiento y colaboración cada vez mayor. Pretendemos crear una alternativa política anarquista para quienes desencantados con otros procesos, o huérfanos de proyectos políticos, terminan por abandonar las luchas o por engrosar iniciativas de otras corrientes.

La intervención en los movimientos de masa persigue la acumulación de fuerza social en manos del pueblo trabajador y las comunidades sociales oprimidas ya que creemos que este es el verdadero sujeto revolucionario. Nuestra actividad en estas luchas debe ir precedida de la construcción de un análisis y una estrategia acorde con nuestros principios y objetivos generales. Con este fin debemos colaborar y activar los movimientos sociales, combatir las burocracias y los procesos de desvío y cooptación y aportar nuestras herramientas de análisis y crítica. Creemos que dar a conocer nuestros ideales y formas de lucha servirá también para despertar el interés por la idea libertaria.

Nuestra reflexión y análisis, en ambos niveles de organización, debe ir en paralelo a nuestra praxis política y en permanente dialéctica con la coyuntura del momento. Nos servimos de un aparato analítico plural que debe permitirnos arrojar luz sobre los procesos y momentos históricos.

Denunciamos radicalmente la separación entre la esfera política y económica como artificial e interesada y, por tanto, cuando hablamos de autogestión nos referimos a la defensa de una soberanía plena en contra de cualquier forma de dominación.

Somos clasistas porque sabemos que el principal modo de dominación en el sistema capitalista es la explotación económica sustentada en la propiedad privada y la desposesión de los medios de producción y subsistencia de la mayoría por parte de unos pocos. También reconocemos cómo es ta forma de dominación se cruza con constantes ejes de opresión, discriminación y subyugación como el sexo, el género, la raza, la etnia, la orientación sexual, las capacidades físicas, psíquicas y cognitivas y otros factores sobre los que se construyen relaciones de dominación.

Sabemos que en otros sistemas sociales emergen otras formas de dominación. Contra cualquiera de estas relaciones discriminatorias y desiguales confrontamos las relaciones igualitarias, inclusivas y participativas.

Apostamos por una acción política perfigurativa, entendida esta como aquella que selecciona los modos de proceder en coherencia con sus principios y objetivos. Tenemos una convicción total en el experimentalismo político como estrategia fundamentada en el racionalismo y la ciencia. Nuestras prácticas deben incluir el germen de una sociedad nueva. Creemos que los procesos de organización y lucha son la mejor forma de construirnos como sujeto político, no solo a nivel específicamente anarquista, sino también a nivel de masas en en la construcción de un pueblo fuerte. En los conflictos tomamos consciencia de nuestras fuerzas, de las formas y estrategias que adquiere el rival, ampliamos nuestra capacidad de análisis y critica y nos fortalecemos. En este sentido creemos que cualquier reclama reformista debe estar ligada a la posibilidad de ampliar la fuerza a social y estar, por tanto, al servicio de un objetivo revolucionario.

Somos una organización política y disputamos la idea de que se pueda estar al margen de la influencia del poder, sino que creemos que el poder popular debe ejercerse desde una exhaustiva horizontalidad y equidad social. Las posturas que rechazan la intervención en la realidad social no solo renuncian a su transformación, sino que refuerzan posturas sectarias que juegan en contra de la posibilidad de fortalecer los procesos de lucha. Nuestras ideas deben discutirse y confrontarse con las de otras corrientes, y este proceso debe de ser constante, no debemos caer en la trampa de creer que nuestra posición ha alcanzado la perfección. La participación en movimientos de masas implica necesariamente la participación en procesos de confluencia con otras corrientes políticas, donde otra vez el sectarismo y el ansia de pureza, podría llevarnos al abandono de espacios que debemos disputar y a los que debemos llevar nuestros ideales antiautoritarios, por la acción directa y la autogestión, y en contra de la burocratización y la cooptación. Los movimientos de vanguardia no van a dejar de existir porque los ignoremos, debemos entender que nuestro deber es estar presente en esos espacios para instalar nuestra alarma antiautoritaria desde la radical democracia directa.

No pretendemos la conversión ideológica de los movimientos populares. No defendemos una estrategia dogmática y por eso nos organizamos junto con los militantes afines en una organización. Creemos en el ejemplo como mejor modo de difusión de nuestro ideal. La construcción de conciencia de clase es un proceso que requiere un cuidado particular.

En nuestra práctica interna tiene que imperar la misma coherencia política.
La participación activa, la implicación y la responsabilidad con el colectivo, afrontar los conflictos fuera de los marcos represivos y de castigo, generar dinámicas contrarias a las propias de los intereses del capital y propiciar relaciones sociales emancipadoras, sosteniéndonos en el apoyo mutuo y luchando para agrietar la dominación del capitalismo.


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